domingo, 30 de septiembre de 2018

Alma peregrina


Alma peregrina 

El alma exaltada galopando al viento 
liberarse intenta de férreas cadenas
y romper ansía el terrenal enlace
disipando sombras, transformando brumas.

Se eleva esquivando el abismal vacío
invocando sueños, buscando quimeras;
alas desplegadas hacia el horizonte:
crepúsculo de oro y de sangre teñido.

Viaja solitaria cual gaviota herida,
peregrina triste veloz se desliza
persiguiendo anhelos y dulces recuerdos
de afanes truncados y amores perdidos.

Gira delirante en el silencio santo
de altura infinita y en risueño vuelo
sortea ventiscas, borrasca y estruendos,
diáfana y etérea, venero celeste.

Traspasa los nimbus y se inmoviliza
al frenar su vuelo un grillo obstinado,
volátil se esparce cual nube de niebla
y desciende en manto de fúlgida escarcha.

Karmen Martìnez

Golondrina retardada


Golondrina retardada 

Pobre golondrina herida
varada en el vendaval,
con las alas destrozadas
...casi si poder volar. 

Busca angustiada un refugio
pidiéndole ansiosa al cielo
donde curar sus heridas
y otra vez remontar el vuelo. 

Plácido cobijo encuentra
en una tarde de estío,
pero es provisional y
pronto se volverá frío. 

Antes que llegue el invierno
has de dejar ese nido,
aunque lo encuentres tan tierno,
cálido, dulce y tranquilo

¿Qué harás, golondrina triste
si en tus alas lastimadas
llevas ya dolor, olvido, 
angustia y pena, tatuadas? 

Te sientes tan fatigada y
con el corazón deshecho,
pero nadie te contiene o
vence tu dolido pecho. 

Vuela veloz, avecilla.
No permitas más dolores.
¡Remóntate alto en el cielo
y deshecha tus temores! 

Tal vez algún día encuentres
el grato alero que anhelas
para construir tu nido
y ahí cobijar tus penas.

Karmen Martìnez